Cómo elegir formato según tu grupo
No hay un formato mejor en abstracto. Responde a estas cuatro preguntas y verás cuál encaja.
1. ¿Qué diferencia de nivel hay?
Poca diferencia: cualquiera funciona; el americano es más cómodo de organizar. Mucha diferencia: el mexicano reduce los partidos desiguales a partir de la segunda ronda. Si tienes ambos tipos de jugadores y priorizas el ambiente, el americano sigue siendo buena opción.
2. ¿Cuántos sois y cuántas pistas tenéis?
Lo ideal es una pista por cada cuatro jugadores: 8 y 2, 12 y 3, 16 y 4. Así nadie descansa y, en el americano, el cuadro puede ser perfecto. Con una pista de más o de menos hay descansos, que se reparten con justicia pero alargan el torneo. Consulta el cuadro de tu combinación.
3. ¿De cuánto tiempo disponéis?
Un partido a 24 puntos ronda los 15 minutos; añade unos 3 de cambio. Con 7 rondas son unas dos horas. Si necesitas menos, juega a 16 puntos o recorta rondas. En la tabla de rondas y duración tienes las cifras.
4. ¿Quién va a anotar los resultados?
El americano tolera que se anoten al final; el mexicano necesita todos los marcadores para generar la siguiente ronda. Si no hay quien controle eso, elige americano.